
mejorar la luminosidad del rostro
limpiar la piel en profundidad
mejorar la hidratación
suavizar la textura de la piel
mantener una piel más uniforme
Antes de realizar el tratamiento siempre se realiza una valoración para adaptar el protocolo a cada persona.
piel más limpia
mayor luminosidad
mejor hidratación
textura más uniforme
Los resultados pueden variar según el tipo de piel y los cuidados posteriores.
La frecuencia del tratamiento puede variar dependiendo de las necesidades de la piel.
El tratamiento suele ser cómodo y bien tolerado.
Sí, aunque siempre se realiza una valoración previa para adaptar el protocolo.